Y si comparamos

** Rebeca Suarez Rodríguez

Y que pasara si te dijera que los que les pasó a los mineros lo vivieron cientos por no decir miles de uruguayos y no por 69 días sino por mas de nueve años.
Si! miles de uruguayos, encerrados en sótanos, cárceles, rehenes por sus ideales, por el simple hecho de pensar diferente, no solo se encontraban en la oscuridad recluidos sino que además eran torturados, maltratados, mal alimentados.
Si podés decirme que no tiene comparación, los mineros no quisieron quedar ahí encerrados, acaso los presos políticos si?

También en esta historia existió un túnel, pero no un túnel que se hizo de afuera sino uno que lo cavaron los mismos presos por meses, con la idea de liberarse de ese tormento en el que vivían, el resultado, un éxito al igual que en la actualidad lograron salir todos los que estaban dentro punta carretas, la diferencia, no estaban sus familiares, a los informativistas no les vimos lágrimas en los ojos al anunciar tal logro, ni tampoco nos informaron nombre y orden de salida de cada uno, no vinieron expertos de todo el mundo a prestar su ayuda, es mas la mayoría del mundo no tenía idea la crueldad por la que estaban pasando.
Y podemos seguir, estos mineros fueron libres para poder expresar sus creencias, fueron medicados, tenían una rutina de ejercicio, se les proporciono alimento, y tenían contacto con sus familias casi a diario, hasta mp3 en los que escuchar música había dentro de esta mina. Nuestros presos no tenían nada de esto, es mas para poder comunicarse tenían que hacerlo a través de golpes que daban en las paredes, no tenían siquiera derecho a ser visitados.

Y más si hay más… hoy pudimos ver que todos, si los 33, fueron sacados de a uno dentro de la mina, salieron de allí ovacionados por todo el planeta. El mundo siguió minuto a minuto el rescate de cada uno de ellos, sabemos su historia, su pasado, conocemos a sus familias, familias estas que con solo levantar un teléfono han tenido autos para trasladarse hasta donde estaban los mineros, familias que han sido apoyadas incondicionalmente por el gobierno, familias que hoy viven la enorme alegría de tener a sus seres queridos a su lado.
¿Y qué hay de los presos? Muchos de los que lograron escarparse ya sea de Punta Carretas o de cualquiera de las ciento de cárceles en las que los tenían tuvieron que exiliarse del país, alejarse de sus familias, familias que muchas para ser más exactos 174 aun no saben donde están sus familiares, familias que hace 25 años piden ayuda, familias que lo único que buscan son respuestas y consuelo, hoy ya jóvenes que siendo niños de cuna fueron separados de sus padres, llevados lejos del país, y que buscan a sus familias; acaso esto no es tan o más conmovedor que lo que ha pasado?

La diferencia es que no son conocidos públicamente, nunca fueron ovacionados por lo que ha pasado y aun hoy siguen siendo juzgados y peor aun tachados como culpables de haberse creado su destino, si triste pero real. Lo más triste de todos es que hace un año tuvimos la oportunidad de brindarles la ayuda que pedían estas familias desde hace tantos años, una oportunidad que no dañaba a nadie (mas allá de los que habían torturado, que es parte de lo que nos enseñan, donde terminan mis derechos empiezan los tuyos y el que no lo respete tendrá su debido castigo, así nos enseñan de chicos… y lamentablemente de grandes nos damos cuenta de que no se cumple tal cual) y solamente les traería el consuelo a estas personas que tanto lo necesitan.

Más triste aun que los mismos que negaron esa “verdad y justicia” que piden los familiares de los desaparecidos  hoy se sientan en frente a un televisor y se emocionan al escuchar que 33 personas se vuelven a reunir con sus familias, si 33 familias encontraron con vida a sus familiares y eso nos conmueve, conmueve al mundo….. y qué hay de aquellas 174 familias a las que les han negado encontrar ni siquiera a sus familiares, solo piden sus cuerpos… solo piden aquello a lo que tiene derecho saber que fue de sus familiares, saber que paso con ellos y tener aunque sea un cuerpo sobre el cual llorar.

Tampoco le quito merito a lo ocurrido en Chile, estos mineros han vivido y sido participes quizás una de las mayores hazañas del  siglo, ojo están lejos, muy lejos de ser “héroes” como los catalogan, en todo caso los héroes son los rescatistas y todos los que trabajaron por hacer posible que hoy estos hombres salgan de ese refugio.
Capaz muchos crean de mal gusto comparar las desgracias pero… deberíamos pensarlo, deberíamos replantearnos si en realidad somos justos… o si solo por el simple hecho de “olvidarnos” de ciertas cosas del pasado cometimos una injusticia contra muchos.


** María Rebeca Suarez Rodriguez


Nació en Artigas el 16 de setiembre de 1988.
Actualmente reside en Montevideo.
Estudia Ingeniería en la Universidad de la República.